| Síntomas |
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Las manifestaciones de esta enfermedad suelen aparecer entre los 20 y 40 años. Trastornos sensitivos son frecuentes, en la forma de parestesias (adormecimientos u hormigueos), disestesias (sensibilidad alterada) o hipoestesias (disminución de la sensibilidad). El compromiso de la motricidad está dado por la pérdida de fuerza en uno o varios miembros que variará desde un grado leve hasta la pérdida total de la función. La EM puede presentarse como un trastorno de la marcha lentamente progresivo. Suele asociarse con dificultades en el control de los esfínteres, siendo lo más frecuente la imperiosidad en el deseo de orinar y la constipación. La sexualidad suele verse comprometida en un porcentaje importante de casos, siendo la disminución en la lubricación vaginal y en la libido en la mujer y los trastornos en la erección en el hombre, las expresiones más frecuentes. Los problemas en la atención y memoria pueden resultar un problema para algunas personas con EM. Problemas psicológicos, familiares, laborales y sociales no pueden atribuirse directamente a la desmielinización, pero son hallazgos secundarios que aparecen como consecuencia de una enfermedad crónica y discapacitante como suele ser la EM. |
Esclerosis Múltiple 
